La tecnología para desarrollo de diseño ha evolucionado mucho. Y con ello, tanto a los diseñadores como a las empresas, se nos ha abierto la gama de posibilidades a la hora de publicitar un producto o servicio.
En un principio los e.mails no resistían más de 2 megas... hoy podemos enviar un archivo de hasta 10 e incluso uno de mayor complejidad si lo "subimos" a un servidor para compartirlo con alguien mas. Entonces, podemos enviar el folleto institucional o el catálogo de productos por mail, sin tener que invertir en impresión papel?
La respuesta es SI, y como todo, es un "SI, PERO..."
Tiene ventajas:
. es perfecto cuando la distancia es grande. Hoy podemos lograr que un cliente nuestro en Buenos Aires pueda mostrar su catálogo de productos y precios a su comprador potencial en Jamaica, China o Estados Unidos.
. es muy útill para difundir la información indiscrimanadamente y no desperdiciar la inversión de imprenta en una primera aproximación al potencial cliente.
. es de distribución inmediata.
. permite cambios y actualizaciones contínuas sin pasar dos veces por la inversión de imprenta.
Y tiene contras:
. falla cuando, en una reunión, te piden amablemente un catálogo "para compartir mas tarde con el resto del directorio"
. la imagen más perdurable es en papel
. visualmente es mucho menos impactante que un catálogo impreso a todo color, con buenas fotografías, y con un buen acabado.
. podemos recibir respuestas como "no puedo abrir el archivo", "el mail nunca me llego" o "no tengo impresora y necesito verlo en papel".
Entonces, SI al folleto digital con su bajo costo, velocidad de entrega y a larga distancia. Y SI al folleto en papel, con su presencia de marca, imagen institucional y durabilidad.
Y, al igual que sucede con los libros, no hay nada como el papel...
No hay comentarios:
Publicar un comentario
dejanos tu opinión aquí!