martes, 3 de marzo de 2009

el diseño de la crisis

Son muy pocas las pyme argentinas que cada año separa una buena parte del presupuesto para el diseño y la publicidad. A lo largo del año la gente de marketing o los propios dueños de las empresas familiares, van haciendo los gastos necesarios para que la empresa compita en las publicaciones gráficas, tenga el mejor stand en la exposición anual de su rubro y luchan para que la fiesta de fin de año sea lo más institucional posible con logos y afiches que recuerden a sus empleados que son felices trabajando.
La pregunta es, en épocas de crisis esto debería ser diferente? Definitivamente. Es prioritario calcular un buen presupuesto para no esfumarse del mercado publicitario. Desaparecer de la vista del público puede provocar tres cosas: una, que éste lo olvide; dos, que suponga que la empresa desapareció; o, tres, que la competencia gane más mercado y se muestre más fuerte.
En épocas de crisis, gana el más fuerte. Y no sólo el más poderoso económicamente, sino el que da la imagen de serlo.

como lanzar graficamente un producto


Cuando un nuevo servicio o producto es lanzado requiere mucha atención el aspecto estético. La gráfica del producto debe estar pensada, DISEÑADA, teniendo en cuenta muchos aspectos: el tipo de producto que es, el público que será su consumidor, la calidad del producto en sí, su precio, si debe parecer barato o si debe transmitir sofisticación y tecnología, cuáles son las caracteríticas principales y secundarias que hay que resaltar, y, por supuesto, un buen estudio de la competencia.
Las piezas gráficas que pueden acompañar un producto empiezan por su etiqueta, su packaging, y continúan por un buen folleto, un display en góndola o mostrador, afiche promocional, aviso en medios gráficos, sitio de internet, publicidad en internet, y muchísimas otras aplicaciones posibles.
Cuando se trata de un servicio, obviando la gráfica sobre el producto mismo (packaging), las piezas gráficas son similares a la de un producto, lo que cambia es la manera de encarar la comunicación.
Hoy en día, lo que termina de convencer a un comprador es lo que la imagen del producto o servicio le transmite. Si uno está frente a un excelente producto pero su gráfica tiene aspecto de producto viejo y descuidado o no logra resaltar qué es lo que lo hace mejor que otro, seguramente ese consumidor no lo eligirá. Pero si ese mismo comprador se detiene frente a un magnífico packaging que lo convence de la buena calidad del producto o de la seriedad de la empresa que vende el servicio, estamos frente a una compra segura.
(ojo, si una vez comprado el producto resulta de mala calidad, entonces no podemos asegurar la segunda compra!!!)

la imagen, desde adentro

Muchas veces, durante las reuniones de trabajo, descubrimos que los clientes no saben que los podemos ayudar en muchas cosas más de las que nos encomiendan.
Las empresas saben que utilizan servicios de diseño para sus folleterías, sitios web, espacios publicitarios en medios gráficos y muchas otras piezas que requieren un trabajo profesional para comunicarse con su público. Pero hay algo muy importante que es la imagen interna y que aún no tiene el desarrollo que debería. Si la imagen en el mercado puede definir una compra, por qué no suponer que una buena imagen interna puede mejorar el trabajo del personal?
Y no hablamos solamente de una revista interna o un newsletter electrónico donde a todos les gusta ver su foto. Si el sector de marketing hace una excelente presentación animada de un nuevo producto al directorio de la empresa, es mucho más probable que el proyecto se reciba con otra espectativa, e incluso mejor aún, provoque nuevos aportes con entusiasmo.
Otro aspecto a tener en cuenta, es que cuando la empresa demuestra seriedad y ambición de superación, sus empleados lo absorven y trabajan mas responsablemente. Y cuanto más ordenada está la información que se transmite, menor es el lugar de los errores.









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